Visitar el Restaurante Rodas implica, primero, entender cómo funciona una visita a las Islas Cíes. No es un destino al que llegas sin más: el acceso está regulado, los horarios están definidos y el día se estructura en función del transporte.
El único acceso a las islas es por mar. Los barcos salen desde Vigo, Cangas o Baiona, con rutas operadas por distintas navieras según la temporada.
En los meses de mayor afluencia, es obligatorio solicitar una autorización previa antes de comprar el billete. Este control de acceso forma parte de la protección del Parque Nacional y limita el número de visitantes diarios.
Una vez tengas la autorización, podrás comprar el billete de ferry en el horario que mejor encaje con tu visita.
Las salidas y regresos no son flexibles. Cada barco tiene una hora concreta y eso define completamente tu planificación.
Aquí es donde mucha gente se equivoca: reserva el primer barco disponible sin pensar en cómo va a organizar el resto del día.
Las Islas Cíes tienen una estructura muy clara, pero si no la conoces antes de venir es fácil desorientarse o no aprovechar bien el tiempo.
El archipiélago está formado por tres islas:
Monteagudo
Es la isla situada al norte. Aquí se encuentran zonas más tranquilas y menos concurridas, como la playa de Figueiras, además de algunos de los recorridos más accesibles para una primera toma de contacto con el entorno.
O Faro
Es la isla central y la más transitada. Desde aquí parten las rutas más conocidas, incluyendo el camino hacia el Faro de Cíes, uno de los puntos más altos y con mejores vistas del archipiélago.
San Martiño
Es la isla situada más al sur. A diferencia de las otras dos, no forma parte del recorrido habitual de los visitantes y su acceso está restringido. Es visible desde distintos puntos del archipiélago.
Como visitante, toda tu experiencia se va a desarrollar principalmente entre Monteagudo y O Faro, que están unidas por la playa de Rodas. Este arenal actúa como conexión natural entre ambas islas y, al mismo tiempo, como el punto central desde el que se organiza toda la visita.
Todo en las Cíes se organiza alrededor de Rodas.
Es el punto donde se concentra la mayor parte de la actividad y desde el que se estructura la visita, tanto a nivel práctico como de recorrido. Aquí es donde:
Esto hace que Rodas no sea simplemente una playa dentro del recorrido, sino el eje sobre el que gira toda la experiencia.
Cualquier desplazamiento que hagas, ya sea hacia Monteagudo o hacia O Faro, va a partir de aquí o va a acabar aquí.
Llegar, dejar la mochila y quedarte directamente en la playa.
Es lo que hace la mayoría. Y es lo que hace que la visita se quede en lo más básico.
Nada más desembarcar, lo recomendable es moverte un poco antes de parar.
Un recorrido corto o un desplazamiento inicial te permite:
No se trata de hacer una gran ruta desde el inicio, sino de no consumir la isla desde el primer minuto como si fuera solo una playa.
Una visita bien aprovechada suele tener esta estructura:
Este esquema simple evita improvisaciones que suelen salir mal: prisas, recorridos mal elegidos o falta de tiempo para disfrutar realmente del entorno.
Las Cíes no están pensadas para hacer “todo en un día”.
Las rutas tienen duraciones distintas, el calor puede ser intenso y el tiempo está condicionado por el transporte. Intentar abarcar demasiado suele ser el error más habitual.
No vayas con prisa, estaremos encantados de volver a recibirte otro día.

Rodi es el asistente que te acompaña antes y durante tu visita a las Cíes. Si no tienes claro qué hacer, por dónde empezar o cómo organizar tu día, pregúntale.